De las 7 maravillas que hay en el mundo, para mi él era la octava
He conocido muchas personas que prometen felicidad, pero que conocido muy pocas que lo realicen, personas que hacen de tus días malos, días un poco mejores, días que pasan del gris al azul en una sonrisa, esa sonrisa de loco, el loco que me tiene loca desde el momento en que me miró y sin palabras me lo dijo todo, tuvimos una de las mejores conversaciones que puedan existir, la de las sensaciones, sensaciones que causan sentimientos, me causan mirarte a los ojos y hundirme en tu mirada, tal y como se hunde el azúcar en el café.
Ahora dime que te quedas para cumplir todo lo que has prometido, no seas como todos, se mi rey el que cuide de mi reino, déjame ser reina entre tantas brujas, hazme sentirme única, sentirme especial;
Hazme quererte como no he querido nunca a nadie, dame motivos para quedarme y no irme, quédate conmigo si me hundo o si estoy en el cielo, quítame miedos, porque tengo demasiados miedos que ya no me dejan ni dormir.
No te imaginas las veces que te he echado de menos y he deseado nunca más volverte a echar de más, y menos mal que has vuelto, espero que esta vez para quedarte, para cuidarme igual que lo hago yo siempre, para hacerme reír y enfadarme como nadie sabe hacerlo.
He vuelto a creer en el amor, el mismo amor que me había matado y en el que ya estaba dejando de creer, el hecho de volver a sentir día a día un poco más…
He descubierto que las cosquillas pueden ser la tortura más dulce del planeta solo si me las haces tú, que mi canción favorita es tu risa y que me encanta que te encanten mis defectos, también sé que te podrías quedar mirándome durante horas aunque pienses que no me doy cuenta y me miras con esa cara de tonto que se te queda cuando eres feliz, y pienso que así te quiero ver siempre, feliz…
Sea conmigo o sin mí,
porque a fin de cuentas es lo único que me importa.
Ojalá a partir de ahora pueda siempre decirte que te quiero como no sabré nunca querer a nadie, poder disfrutar muchísimos momentos juntos y contar a tu lado los meses, años, décadas y así siempre, contigo.
Gracias por cruzarte en mi camino justo en el momento que más lo necesitaba, por cuando estaba llena de heridas arreglarme, coserme y cuidarme desde el momento 0 como nadie lo ha hecho, en definitiva por ser mi apoyo siempre y apoyarme en todo te parezca buena o mala idea, por todas esas veces que me reconstruyes con cada uno de tus gestos.
Gracias por nunca dejarme sola y ser mi confidente en cada momento del día.

