Y que irónico es que la persona que más
daño te ha hecho también sea a la que más has querido, y por la persona que
hubieras dado todo y hubieras perdonado mil veces, esa persona que tantas
promesas te ha hecho, y la que menos ha cumplido, pero sobretodo la persona por
la que has apostado todo.
Ahora me doy cuenta de que las
promesas, son palabras, palabras que se las lleva el viento...
Y ahora esas palabras vuelan y ojalá
algún día llegue a entender que esas palabras eran totalmente una cinta de
repetición que ponías a cada dama que conquistabas, la diferencia es que
en tu juego esas damas jugaban mejor que tú.
Me dueles... mucho más que cualquier
daño, mucho más que caerse del precipicio, del cual me has hecho caer tantas
veces y aun así te escogería todos los días de mi vida, que tú has sido el que
me has enseñado el simple hecho de querer a alguien, te quiero... sí aunque
duela, pero no para un rato como tú, sino para siempre.
Mientras tu prefieres el vicio antes
que el beso, yo prefiero tu beso antes que el vicio con cualquiera.
Que tú me querías como nadie me ha querido con mis tonterías y mis
fallos, con mis ganas de quererte y mis sonrisas al mirarte a los ojos o quizá
eso pensaba yo, o tal vez eso me hacías creer.
Sonreiré con esa sonrisa de hoyuelo izquierdo que
tanto me decías que te gustaba, lloraré tanto que ya no me podrás pedir jamás
que te demuestre que es lo que siento y me pondré esos pantalones que decías
que me hacían un buen culo, me soltaré el pelo, me pintaré los labios y saldré
a besar el viento.

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